Preguntas frecuentes

Todo comenzó con una idea sencilla impulsada por una profunda pasión. Como pequeña empresa, nos enorgullecemos de la atención personalizada y la dedicación a cada detalle. Nuestro enfoque se basa en la calidad y la integridad, garantizando que todo lo que hacemos refleje nuestro compromiso con la excelencia.

¿Cómo es una reunión de La Casa del Padre? No suelo ir a iglesias.

Nuestras reuniones en Sevilla son sencillas, dinámicas y muy lejanas a una religión aburrida o de normas frías. Al llegar, te encontrarás con música  (alabanza) para conectar con Dios, una predicación práctica basada en la Biblia aplicable a tu día a día, y un ambiente muy familiar. No necesitas saber orar ni vestir de ninguna forma especial, ¡ven tal como eres!

¿Tienen algún espacio seguro y divertido para mis hijos mientras estoy en la reunión?

Por supuesto! Para nosotros los niños son el presente, no el futuro, y por eso invertimos al máximo en ellos. Tenemos un ministerio infantil paralelo a la reunión principal donde un equipo preparado cuida de ellos. Aprenderán valores y la Palabra de Dios a través de juegos, manualidades y recursos de total excelencia mientras tú disfrutas de la reunión con tranquilidad.

     

    ¿Qué tengo que hacer para que el Espíritu Santo cambie mi vida o tener un propósito nuevo?

    No tienes que esforzarte por "cambiar" tú solo, ni nosotros vamos a intentar convencerte de nada. Lo único que necesitas es abrir el corazón y exponerte a Su presencia. En nuestras reuniones buscamos de forma intencional que las personas tengan un encuentro real con la persona del Espíritu Santo; cuando ese encuentro sucede, Él es quien hace toda la obra, sanando tu pasado y dándote una dirección clara para tu futuro.


       

      ¿Qué tengo que hacer para ser salvo y tener una vida nueva?

      La salvación no es algo que se gane haciendo méritos, portándose bien o cumpliendo rituales religiosos; es un regalo de amor que Dios ya te hizo a través de Jesús. Para recibir esta salvación y comenzar una vida con un propósito totalmente nuevo, solo necesitas reconocer tus pecados, creer que Jesús murió por ti, e invitarle a que venga a tu vida.